El amor propio, el camino hacia el autoconocimiento

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Amore di se
Foto: pixabay.com

Traducción: Oana-Cătălina Frunză

Todos pasamos, en un periodo u otro de nuestras vidas, por momentos oscuros de los que pensamos que no podríamos salir y por eso nuestro amor propio queda lastimado. Las personas están hechas para explorar este mundo, creando sus propias emociones, momentos, recuerdos, amores; la verdad es que nadie nos dice que todos estos puedan ser obstáculos, sufrimientos o desgarramientos.

Partiendo de estas cosas, la desconfianza, la no aceptación y la falta de amor propio pueden hacer su presencia en la vida. El amor es el sentimiento más bello, profundo y puro que existe. Sin embargo, cuando caes en la trampa de personas que consideras amigos, personas queridas, pareja y que te apuñalan por la espalda, te impones esta barrera de la falta de amor hacia ti mismo y empiezas a denigrarte.

Los sentimientos más oscuros e incomprendidos se viven cuando alguien te dice palabras falsas, palabras que destellan en tu alma, en tu corazón; palabras que te hacen interiorizar y creer en ellas con toda tu fuerza. Siempre hemos anhelado ser amados, vivir un amor que dure hasta la vejez. Hemos querido tener un amor perfecto, sin defectos, sin miedo al abandono, sin miedo a ser heridos, asfixiados, humillados; pero ya sabes cómo es esto, no puedes tenerlo todo, no puedes hacer que el amor sea eterno.

Solemos llamar amor a una necesidad nuestra, pero olvidamos que, en realidad, esto significa reciprocidad y un equilibrio entre dar y recibir.

Aunque el amor propio puede ser un gesto de egoísmo o un sentimiento de superioridad para algunos, en realidad es la etapa más importante. Si te amas a ti mismo, puedes llegar a querer también a los demás o llegar a amar las cosas que te inspiran.

Acostumbrados a confiar más en los demás y menos en nosotros mismos, toda nuestra energía y atención se dirige al exterior, a las personas que hacen de nuestra existencia un calvario, que nos salpican con dolencias agonizantes, pero no nos damos cuenta de esto porque estamos encerrados en una burbuja que nos hace creer que todo lo que nos rodea es más importante que quienes somos y nos aferramos a los llamados “benevolentes” (amigos).

¿Cómo superar los obstáculos que te mantienen cautivo?

Sé que es difícil, sé que a veces lo que has construido no es lo que esperabas, pero nunca debes rendirte. En primer lugar, no permitas que nadie se burle de ti y de tu bondad. No dejes que nadie te diga que no puedes enfrentarte a las pruebas, que no te ves bien o que no haces bien las cosas. Esa persona no es superior a ti y nunca lo será.

Tienes que aceptarte tal como eres, ser feliz con lo que tienes y no escuchar las maldades que vienen como flechas hacia ti. Aprende a darte atención y tiempo, aprende a deshacerte de todo lo que no te beneficia, escucha siempre a tu intuición y tu cuerpo.

Deja de mostrar tus sentimientos como si fueran objetos, no dejes que los pisoteen y no luches contra ellos.

Estamos decepcionados de lo que somos y de lo que sentimos porque la mayoría de las veces tenemos la sensación de que las personas a las que tienes apego harían las mismas cosas por ti, cuando, en realidad, solo tú pones todo en la inexistencia del apego de otra persona. En segundo lugar, los seres humanos son como la arena en la playa: se pierden entre los dedos, llevándose consigo las esperanzas y promesas vacías. Por lo tanto, todo es pasajero, solo puedes ser para siempre quien realmente quieres ser.

Olvídate de estas personas, olvídate de las situaciones incómodas y de la falsedad. Tus sensaciones son como un tesoro, y tú eres la plata que hay que labrar cada día que pasa, con confianza, belleza y emociones, no con el dolor y la amargura creados por la existencia de individuos insignificantes. Cuídate, ámate y apréciate, transforma en cualidades los defectos e imperfecciones que ves en ti y crees que tienes. No te subestimes y evita a las personas que siquiera merecen una lágrima y una palabra tuyas, no sigas confiando en ellas.

Tú, como ser, eres una serie de misterios, un templo; y tu alma es santa, pura y no debe ser destruida. Lucha con todas las armas que tienes y comienza una nueva aventura hacia una nueva vida. El amor hacia ti mismo puede salvarte de este tormento.

Si quieres saber más sobre “¿Qué es el hombre?”, puedes hacer clic aquí.

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