La Princesa Sissi o Isabel de Baviera – 123 años desde su asesinado

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Sissi
Foto: pixabay.com

Traducción: Crina Cristea 

Sissi fue emperatriz de Austria y reina de Hungría, siendo al mismo tiempo una figura predominante en la historia por su delicadeza y belleza distintiva.

Sissi, la historia sin final feliz de una princesa

Sissi es considerada una verdadera princesa, pero con una vida muy trágica y llena de dificultades, privada de libertad por las condiciones en las cuales vivían las mujeres en la sociedad de aquel entonces. Aunque vivió atrapada como un pájaro en su jaula, la princesa intentó extender sus alas para volar. Desafortunadamente, su fin fue nefasto, igual que su vida. Vamos a recorrer los eventos más importantes de su vida antes de su trágico asesinato.

La iniciación de Sissi

Isabel Amalia Eugenia de Wittelsbach nació en Múnich, en el Palacio de los Duques de Baviera, en 1837. Nació en la Nochebuena siendola tercera hija del archiduque Maximilian y de la princesa Ludovica. La princesa tenía un buen corazón, y por la voluntad de su madre no participó en la vida de la corte; dedicaba su tiempo a la educación de sus hijos, haciéndolos pensar libremente, fuera de las presiones reales. El padre estuvo ausente, teniendo varias amantes e hijos ilegítimos. La crianza de Sissi resultó en su carácter libertino, extraño por aquellos tiempos, la niña estando habituada a cuidar de la gente desafortunada.

Tuvo una infancia de ensueño, sin preocupaciones, escribiendo poemas y escuchando a los pájaros trinando, como una verdadera princesa de los cuentos de hadas. Todo esto cambió para siempre, para la niña soñadora a la edad de trece años. Fue su primer encuentro con el amor, seguido luego por la tragedia: la enfermedad del joven conde Ricardo, que murió pocos días después. No obstante las circunstancias dolorosas, ese amor fue rechazado por sus padres.

El matrimonio

A los solo 16 años, Sissi se casó con el emperador de Austria, Francisco José (23 años). Este iba inicialmente a casarse con Elena, hermana de Isabel, pero cambió de opinión en el último momento por la belleza particular de la hermana menor, a quien tuvo la ocasión de encontrar en persona a Ischl, el 16 de agosto de 1853.

 

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Apenas casada, Sissi tuvo que prepararse por su título real y por los compromisos que vienen con él. El aprendizaje de tres otras lenguas, historia y geografía eran esenciales. Además de la cultura general, era importante mantener una postura correcta durante el baile, para hacer una buena impresión a los aristócratas y también al pueblo.

Aunque Sissi era ahora parte de una familia tan influyente y poderosa, no estuvo feliz en el matrimonio. La princesa no amaba a su marido, cosa que ocurría muy frecuentemente entre las mujeres nobles en aquellos tiempos. Fue ella quien dijo:

Claro que lo quiero mucho, pero ¡si no fuera emperador!

La nueva familia

Isabel se convirtió en una figura importante y reconocible por el pueblo, gracias a su hermosura única y a su juventud. Sin embargo, sus intenciones por el casamiento no eran honorables en los ojos de su suegra, Sofia de Wittelsbach, que la juzgó por materialismo y no le dejó ningún momento de respiro, controlándola constantemente. 

La madre de Francisco José había preferido a Elena desde el principio, encontrando a Sissi antipática, por sus posibles intenciones superficiales y por su juventud, que la archiduquesa veía como un signo de debilidad. Intentó convertirla en una dama adecuada para la vida de la corte real, pero sus esmeros resultaron maliciosos y nocivos para la salud de la princesa.

Esta cosa, junto a la presión continua del público, hicieron que la princesa sufriera de varias enfermedades mentales como insomnio, depresión y anorexia. Su hija, Sofía, a quien dio a luz a los 18 años, murió después de dos años, dejándole una gran herida en el alma. En 1856 nació su segunda hija, Gisela y en 1858, el hijo heredero, Rodolfo.

Si el mundo quiere hablar de mí, entonces debe saber al menos como soy en realidad.

 

 

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La querida emperatriz escapaba de sus responsabilidades (de madre y esposa) y de la vida sofocante del palacio viajando a lo largo del Danubio, intentando redescubrir la razón de su existencia.

El dolor

El dolor perseguía a la emperatriz; primero perdió a su querido primo Ludwig (rey de Baviera) en 1886, y luego, el 30 de enero de 1889, en el castillo de Mayerling, perdió, por suicidio, a su hijo y futuro succesor. Este es el momento en el cual los cónyuges se alejan uno del otro. En esas circunstancias empezó Isabel a viajar de incógnito, particularmente en Hungría, donde era reina. En Viena, el emperador sentía la falta de su hermosa esposa.

Ha perdido su sonrisa hace tiempo.

En los retratos después de este incidente se ve más triste, melancólica y pensativa.

 

El atentado

El 10 de septiembre de 1898, a los 61 años, durante su estancia en Ginebra, al Hotel Beau-Rivage, vestida de negro tras el suicidio de su hijo, Rodolfo, Sissi fue asesinada por el anarquista italiano Luigi Lucheni, quien la apuñaló con un estilete. La mató con un solo golpe, mientras la princesa estaba a punto de subir en un barco. Poco después fue capturado por cuatro transeúntes, a poca distancia del lugar del ataque, y arrestado por haberla matado.

Preguntado por qué hizo una cosa tan terrible, le dijo al comisario que la razón fue:

Porque soy anarquista. Porque soy pobre. Porque amo a los obreros y quiero la muerte de los ricos.

Tras su arresto, fue condenado a cadena perpetua, pero acabó quitándose la vida.

Fuentes:

Puedes leer el artículo en italiano aquí.

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